LA FILARMONICA DE MEDELLIN SONO JUNTO A 600 VOCES INFANTILES LLENAS DE ESPERANZAS
Hubo niños de brazos, cámaras familiares y aplausos. El Teatro de la Universidad de Medellín fue escenario de un concierto que unió a la Orquesta Filarmónica de Medellín y a la Red Coral Escolar de Medellín. Allí, 600 niños y niñas de escuelas de los barrios, cantaron piezas representativas de diferentes regiones y etnias colombianas. De la comunidad Emberá, Flor Elisa González Yagarí. Al frente del coro, María Adelaida Mejía; y la dirección del concierto, Mauricio Mejía. Se mezclaron artistas en remojo y experimentados. Resultado: noche de alegría y esperanza. Tendran nuevos conciertos mañana y el lunes. Foto izquierda Robinson Sáenz. Fotos abajo Johanna Rojas.

Primera Página PERIODICO EL COLOMBIANO
Medellín, Viernes 30 de Agosto de 2002

UN CONCIERTO CON NIÑOS DE BRAZOS Y 600 VOCES
Por: Margarita Inés Restrepo Santa María

Nunca se vieron tantos niños de brazos en el público de un concierto de la Orquesta Filarmónica de Medellín. Ni se escuchó tal algarabía previa, en los bajos del teatro. Ni se dispararon tantos falsees de espontáneos en la sala. Porque nunca se habían unido, en el Teatro de la Universidad de Medellín, 600 niños de la Red Coral de la ciudad y esa agrupación musical de adultos.

El atardecer del martes, a las 6:45 p.m., fue preciso para ese encuentro de magia infantil - de chicos entre los 7 y 13 años - y "reconciliación" con los aires nacionales. Trenzas, ojos alertas, voces, pantalones azul rey, camisetas naranja con manos estampadas, y sueño de niños, alternaron con trajes negros formales, chelos, maracas, violines, contrabajos.

"Ni una generación más de violencia" dijo el secretario de Educación en el preámbulo...

"Esto es una experiencia de vida, de escuela en escuela buscando niños con talento, sensibles despiertos, con ansiedad de conocimiento, amor y arte... Las primeras goticas de alimento espiritual que reciben", siente María Adelaida Mejía Sánchez, al frente de la Coral y la iniciativa desplegada en barrios populares y apoyada por la administración Municipal.


Viaje en positivo
"Prende la vela, tiende la cama, dame un besito... Noches de Cartagena que fascinan... Todo el mundo esta bailando esta cumbia colombiana... Oye morenita, te vas a quedar muy sola... La mucura está en el suelo, mamá no puedo con ella... Viene volando un pájaro amarillo... Ya no hay duda ninguna, antioqueño es mi Dios..."

Fue un viaje en positivo por la geografía colombiana. Comenzó por una Sinfonía para piano y orquesta, de Mauricio Mejía, entre alegre y melancólica. Con pausa instrumental de Vinotinto. Y, en algunas canciones, se enriqueció el acompañamiento de palmas.

Hubo embelesos infantiles por partituras o con Rubén, el hombre de las maracas. O por el atuendo y collares multicolores de Flor Elisa González Yagarí, interpretando la Sirena (Dojura), miro emberá.

Entre son y son se vio a María Adelaida, transitar sin hacer ruido guiando a sus muchachos. Y profesores tras bambalinas, con gestos de ritmo y silencio, reforzando.

María Adelaida Mejía Sánchez presentó la propuesta de la Red Coral a la Administración Municipal -Alcaldía y Secretaría de Educación- en febrero del 2001. Y se proyectó la búsqueda y estímulo de talentos musicales. Se escucharon niños de 233 escuelas. Hoy hay alrededor de 1600 vinculados. Foto Robinson Sáenz.
 

Fue noche de emociones y aplausos, de padres y hermanos orgullosos de sus artistas de casa. Y manos de niños que ondeaban en el escenario, al final de su trabajo.
Pero se extrañó la presencia de casi 50 niños de la Comuna 13 que -por esas cosas de la inseguridad- no pudieron salir de su barrio.

Hacia las 9:30 p.m. un niño tocaba los tambores que aún no habían retirado del escenario. Y camino a su casa, en Aranjuez, iba Sandra Milena Aguirre Buitrago, de 10 años e invidente, una de las niñas de la Red. Alumna de la Escuela Juan de Dios Cock. Iba feliz de hacer feliz a la gente, con los oídos llenos de aplausos, tarareando la pieza del ritmo más pegajoso: La Mucura. Dispuesta a aprovechar "el don que Dios" le dio y sus bolsillos llenos de sueños: tocar violín, ser cantante o sicóloga.

ESTAR TAN DESPIERTO COMO LO ESTAN ELLOS
Mauricio Mejía Sánchez*

"Corroboré que la música, definitivamente, no tiene límite. Trabajar con los niños exige estar tan despierto como ellos. Contacto visual, auditivo y de alma con ellos. Son unas papeletas. Tienen un reflejo inmediato y 100% intuitivo. No puedo trabajar con memoria, racionamiento, escuela academia, sino con reflejos básicos para no distraerlos, la partitura hay que hacerla sin adornos extras pero sin que le falte un acorde o nota, pero hay que pensar en divertimentos, fugas, solos orquestales, porque los músicos se emplearon como sinfónicos no como acompañantes. Hubo un acople perfecto con ellos.

Aprendí de los niños lo desprevenido y su gran atención, el ser tan agradecidos. Pero que si no lo hago satisfactoriamente, ni ignoran, no reclaman. Quedo satisfecho. Ojalá lograr, sin pretensión, quedar grabado en la mente y el alma de estos niños, más que Mauricio Mejía, como lo que él representa: un impulso, una música, una bondad humana".

*Músico, director del concierto de la Red Coral de Medellín y la Orquesta Filarmónica de Medellín. Fotos derecha Johanna Rojas

 

Red Coral Concierto en el Palacio de Exposiciones de Medellín Red Coral Mauricio Mejía Director, Enrique Batista Secretario de Educación y María Adelaida Mejía Directora Coral Concierto Palacio de Exposiciones de Medellin Red Coral Red Coral en Concierto María Adelaida Mejía, Directora general de la Coral La solista del concierto Flor Elisa acompañada del director Mauricio Mejía Lorena Ramírez, niña integrante de la Red Coral